Explorando los parques y jardines de Barcelona. 02: Jardins de Laribal

Siguiendo nuestro último artículo sobre jardines, este también analiza un jardín de Montjuïc. Jardins de Laribal es otra de las maravillas ocultas de la montaña verde de Barcelona. Lejos de invitar al visitante con los brazos abiertos, parece querer desviarlos y hacerlos andar sin rumbo. Las fotos y el plano muestras por qué este parque huye de un programa espacial habitual -no importa las veces que lo visites, siempre te deja con la invariable sensación de que sus componentes son fragmentos sin relación. Aquí está la ubicación, y aquí un plano en el caso de que estés familiarizada con Barcelona y ya lo conozcas.

Límites del Jardins de Laribal en Montjuïc, con las pérgolas marcadas.

Jardins de Laribal y sus calles perimetrales, que nos sirven como separación visible en plano, aunque no percebible en tierra. La fundació Joan Miró está inmediatamente a la derecha del parque y la entrada más utilizada tambiéne stá aquí arriba.

Y por qué del interés en este jardín? Es realmente más un jardín o una serie de jardines, que u n parque? Las pérgolas marcadas de magenta en el plano y la multitud de cuerpos de agua desperdigados por el parque (ver los dibujos) es lo que nos interesa en realidad. Empecemos por echar un vistazo de cerca a estas pérgolas. Luego consideraremos el uso del agua en el jardín.

Asientos y plantas como elementos estructurales del espacio

¿Cómo subdivides un espacio para que una multitud de usuarios pueda sentirse que lo habita de forma temporal? La simple respuesta es creando nichos, a modo de staccato nítido al legado del espacio abierto. Una extensión de césped se convertirá en amfitriona de juegos de pelota, dejando vulnerables a los ocupantes más pasivos, pero un rincón demasiado cerrado será difícil de mantener y puede facilitar comportamientos no deseados. La distribución de los bancos bajo las pérgolas en Laribal es una solución parcial. La terraza alargada a cada lado del primer estanque está subdividida por los pilares donde apoyan las bigas de las pérgolas, con bancos a un lado cara a la ciudad a lo lejos. El efecto es inmediato: de uno a tres visitantes del parque vienen y ocupan un banco, manteniendo una sensación de privacidad de los usuarios del otro lado, y la estructura de enfrente enmarca la vista que tienen por delante.

Así que ¿cómo podría esta información ser útil a alguien que está diseñando un espacio? Puede no ser aparente de primeras en un lugar plano, donde cualquier diseñador puede estar tentado de dejar la mayor parte del espacio sin cerrar. En localizaciones difíciles, sin embargo, con cuestas empinadas o vistas particularmente interesantes, un elemento aparentemente ornamental como una pérgola puede tomar esta característica vertebradora, estructurando rigurosamente una parte del diseño.

Vista aérea de la parte superior de Laribal, que ha sido modelada sólo para mostrar las pérgolas y los cambios de nivel. Las cascadas no se muestran, y tampoco la vegetación. Este render y los siguientes son del autor del artículo; los modelos de personas son de WIP – Lowpoly People – 1 de Loïc Norgeot, licencia bajo CC by 4.0.

Ver artículo completo en inglés aquí.

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